De un tiempo a esta parte venía con ganas de documentar el proceso de creación de una ilustración, desde la hoja en blanco al dibujo final. Así que durante la confección de una de las ilustraciones del libro Verónica quiere un amigo, me dediqué a grabar la pantalla mientras trabajaba. El resultado -acelerado al 2000%- es lo que podéis ver aquí arriba.

Mi parte favorita es el principio, ese momento en que tienes una idea en la cabeza y de golpe se materializa. En este caso partimos de un texto que habla de una niña que quiere un compañero de juegos, alguien con quien jugar, alguien a quien tener al lado cuando uno tiene miedo. Yo sabía que para ilustrar esto quería dibujar un fuerte hecho de sábanas, una cabaña de telas en la que protegerse de los miedos. En el video son apenas unos segundos, en la realidad fueron unos cuantos más… Sólo espero que transmita una pequeña parte de la ilusión que se siente cuando puedes reproducir eso que has imaginado.